Una sala donde un equipo
piensa junto — con memoria.
AGORA es la mesa donde tu equipo y Aris, su facilitador, construyen un caso de uso de IA y su caso de negocio: no una lluvia de ideas suelta, sino un recorrido disciplinado desde entender el problema hasta comprometerse con criterios claros.
Aris facilita. No decide, no inventa números.
Aris impone estructura y empuja hacia el rigor, pero las ideas y las decisiones son del equipo. Habla cuando destraba y se calla cuando la mesa avanza sola — sus silencios quedan registrados igual que sus intervenciones, y cada turno suyo se puede auditar: qué leyó, qué consideró, por qué habló o calló.
Se trabaja en sesiones que se congelan.
Cada sitting abre, trabaja y se cierra con su acta. Nada se borra ni se reescribe: lo que la sala decidió queda congelado, citable, y el siguiente sitting arranca desde ese resumen. Volver tres semanas después no cuesta nada — la sala recuerda por ti.
Todo entra por una puerta.
Un supuesto, una decisión, una fuente, un pendiente: cada pieza entra a la memoria por una puerta explícita, con quién la puso y cuándo. Los documentos se versionan — nunca se sobreescriben — así que siempre puedes preguntar «¿de dónde salió esto?» y la sala responde.
El Engine computa. El modelo jamás.
El caso de negocio vive en una malla de celdas con fórmulas inspeccionables. Aris escribe estructura — qué depende de qué — y el Engine computa cada valor. Un modelo de lenguaje nunca aporta una cifra: cada número del entregable se puede rastrear hasta sus supuestos.
El argumento tiene forma, y se dibuja.
El muro es la trama del caso: hechos, ideas, métricas y riesgos ligados por causas — un lenguaje de tres líneas que cualquiera de la sala puede escribir. Los ciclos, las preguntas abiertas y los trazos fundados en el Engine se ven, no se recuerdan.
Cuatro movimientos, cuatro lentes.
La sala avanza por Understand → Shape → Validate → Commit, y avanza escribiendo documentos, no conversando en el aire. Al final, cuatro lentes — deseable, factible, viable, responsable — se verifican con evidencia real: solo entonces el entregable se marca FINAL.
Un entregable que se defiende solo.
El caso de uso ensamblado sale como documento, como deck editable y como hoja de cálculo de solo-valores — todos armados desde la misma memoria. Si el export se ensambla limpio, la sala trabajó bien; el documento es la prueba.
Las salas son solo por invitación. Todo lo que una sala trabaja queda registrado en su memoria — ese registro es la materia prima del entregable.